Gestión de riesgos: más allá del cumplimiento en Colombia
Un cambio de mentalidad urgente para las empresas colombianas
Durante años, muchas compañías en Colombia entendieron la gestión de riesgos como un requisito más para satisfacer a un ente regulador: presentar el informe correspondiente, tener las políticas escritas y esperar que nunca llegara una visita de control. Sin embargo, el panorama actual exige otra mirada. Las cifras más recientes muestran que esta visión reduccionista está dejando a las empresas colombianas en desventaja frente a sus pares regionales. Según el III Estudio de Riesgos Empresariales Latinoamericanos 2025, elaborado por Marsh e IPSOS, solo el 44% de las compañías en el país se consideran preparadas para enfrentar los desafíos actuales, en un entorno marcado por la incertidumbre política, los cambios regulatorios y las tensiones financieras. Ese mismo estudio, que encuestó a 250 organizaciones de la región, se ha consolidado como una radiografía precisa de la gestión del riesgo corporativo , revela una brecha preocupante frente al resto de Latinoamérica.
Lo que dicen los datos: riesgo político, regulatorio y cultura fragmentada
El mismo informe identifica con claridad cuáles son las principales preocupaciones de los líderes empresariales colombianos: el 43% de las empresas colombianas identifican el riesgo político y regulatorio como su principal amenaza, seguido de los riesgos financieros (41%), lo que refleja una creciente preocupación por la estabilidad institucional y económica del país. Miguel Barros, líder del segmento Corporativo de Marsh Colombia, fue enfático al señalar que "el estudio destaca una tendencia clara: los riesgos políticos y regulatorios son la principal preocupación empresarial, superando incluso a los financieros" . Otro estudio, el 2025 Global Risk Management Survey de Aon, refuerza este diagnóstico: un reciente estudio reveló que solo el 44% de las empresas colombianas se sienten preparadas para enfrentar riesgos, frente al 62% del promedio latinoamericano. La brecha de 18 puntos porcentuales frente al promedio regional no es un dato menor: refleja que buena parte del tejido empresarial colombiano sigue operando en modo reactivo. ¿Por qué ocurre esto? El informe de Aon, citado por diversos medios especializados, señala que las empresas colombianas aún enfrentan desafíos estructurales: falta de datos integrados, débil cultura de riesgo y una gestión fragmentada entre áreas. En muchos casos, los riesgos se tratan de manera reactiva, solo cuando ya se materializan . Es decir, el problema no es la ausencia de normativa, sino la falta de una cultura organizacional que anticipe los problemas antes de que se conviertan en crisis.
El riesgo ya no es solo tema de compliance: es decisión de junta directiva
Este cambio de enfoque tiene una implicación directa para los empresarios: la gestión de riesgos dejó de ser un asunto exclusivo del área jurídica o de cumplimiento. Como lo resume un análisis reciente, hoy, el riesgo no es un tema exclusivo de los departamentos de cumplimiento o auditoría. Es un asunto estratégico que debe ocupar a las juntas directivas, los líderes de negocio y todos los equipos que toman decisiones. En un entorno donde cambian las reglas del mercado, la tecnología y las expectativas sociales, la capacidad de anticipar y responder a los riesgos es lo que diferencia a las empresas que crecen de las que solo sobreviven. Esta tendencia se confirma también desde el ámbito regulatorio. La Superintendencia de Sociedades presentó en noviembre de 2025 su Diagnóstico de Sostenibilidad, un ejercicio al que se sumaron 2.030 empresas, lo que representa un incremento del 83% frente al año anterior. El superintendente Billy Escobar Pérez destacó que "los avances reflejados en este diagnóstico muestran que el empresariado colombiano está entendiendo la sostenibilidad como una forma de gestionar el futuro con responsabilidad", y que las compañías líderes están incorporando mejores prácticas en la gestión de riesgos y tomando decisiones basadas en información más confiable y transparente .
Implicaciones prácticas para las pymes y empresas medianas
Para las pequeñas y medianas empresas, este panorama plantea retos concretos pero también oportunidades. Muchas pymes colombianas todavía toman decisiones basadas en la intuición o la urgencia diaria, en lugar de contar con procesos estructurados. Como señala un análisis reciente sobre el tema, mientras las grandes organizaciones cuentan con áreas especializadas en cumplimiento, auditoría y gestión de riesgos, muchas pymes continúan tomando decisiones basadas en la experiencia, la intuición o la urgencia del día a día. Esto puede funcionar en las primeras etapas, pero a medida que la empresa crece, la ausencia de controles se convierte en una vulnerabilidad real. La buena noticia es que fortalecer la gestión de riesgos no exige inversiones desproporcionadas. Como se explica en el mismo análisis, gestionar riesgos no significa crear procesos complejos o costosos. Significa identificar qué puede afectar la operación, medirlo y establecer mecanismos para reducir el impacto antes de que se convierta en un problema.
En el plano normativo, además, es clave estar atento a los cambios recientes: la Superintendencia de Sociedades actualizó en 2025 el reporte integrado que unifica SAGRILAFT, el Régimen de Medidas Mínimas y los Programas de Transparencia y Ética Empresarial, lo que exige que las empresas revisen sus procesos de reporte y documentación con mayor rigor. En este contexto, contar con indicadores claros —cumplimiento de procedimientos internos, trazabilidad de la información crítica y dependencia de personas clave— permite a cualquier organización, sin importar su tamaño, anticiparse a los problemas antes de que impacten sus finanzas o su reputación.
Conclusión: de la obligación a la ventaja competitiva
La evidencia es contundente: las empresas colombianas que sigan viendo la gestión de riesgos como un simple requisito de papelería seguirán rezagadas frente a sus competidores regionales. Quienes, en cambio, la integren como parte de su estrategia de negocio —con datos, cultura organizacional y visión de largo plazo— estarán mejor preparadas para crecer en un entorno de alta incertidumbre política, regulatoria y financiera. En Niuman Consultores acompañamos a empresarios de Medellín y toda Colombia en la construcción de sistemas de gestión de riesgos robustos, que van desde el diseño de políticas SAGRILAFT/SARLAFT hasta la implementación de una verdadera cultura de prevención en toda la organización. Si su empresa aún gestiona el riesgo de forma reactiva, es el momento de dar el paso hacia una estrategia estructurada, sostenible y alineada con los estándares que hoy exige el mercado. Lo invitamos a agendar una asesoría con nuestro equipo para evaluar el nivel de madurez de su gestión de riesgos y construir juntos una hoja de ruta hecha a la medida de su organización.
Fuentes consultadas:
1. Revista C-Level, "Riesgos empresariales en Colombia 2025: solo el 44% de las compañías se sienten preparadas" — revistaclevel.com, 29 de octubre de 2025 (III Estudio de Riesgos Empresariales Latinoamericanos, Marsh e IPSOS). 2. Cadena.com.co, "Gestión de riesgos empresariales, oportunidad en Colombia" — cadena.com.co (cita el estudio "2025 Global Risk Management Survey" de Aon, publicado originalmente por Portafolio). 3. Superintendencia de Sociedades, "Diagnóstico de Sostenibilidad 2025 evidencia avances significativos en prácticas empresariales responsables" — supersociedades.gov.co, 29 de noviembre de 2025.
Autor:
Víctor Hugo Arredondo Méndez
Doctor en Ciencias Económicas, Empresariales y Jurídicas
Oficial de Cumplimiento
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